¿Por qué la crisis bancaria?
La desregulación del mercado financiero y la especulación sin límites que tienen su origen en títulos de la economía material, permitieron que se revendieran múltiples veces, a precios crecientes, papeles engendrados por otros papeles, sin que los mismos tuviesen una expresión de valor real, creando a su paso una burbuja que acaba de explotar.

Primero se crearon negocios virtuales sobre Internet, que vendían supuestos activos a futuro, con una sobrevaloración de posibilidades de crear riquezas; al deshacerse esta burbuja, los capitales migraron a las hipotecas de alto riesgo -subprime- con las cuales repitieron la fallida fórmula, creando valores ficticios y super-ganancias sin respaldo material.

La falta de liquidez de los deudores de las subprime rompió la cadena especulativa, que arrastró consigo a las entidades financieras involucradas en las operaciones y provocó el derrumbe de muchas de ellas y la necesaria intervención del Estado en otros casos, para al menos detener una rápida debacle total.

El sector financiero y la economía estadounidenses están en un estado deplorable y sujetos a la especulación, como lo revelan las deudas doméstica, nacional y federal.

Los mercados laborales están flojos, los salarios están estancados y el desempleo es alto y creciente. Aunque el repunte del dólar desde sus mínimos recientes ha aliviado las presiones, es difícil predecir el curso de los precios de las materias primas.

El crecimiento económico de los últimos cinco años se basó en la burbuja inmobiliaria, que estalló en 2007. Esta situación debilitó el sector financiero y está probado que las economías no funcionan sin finanzas sólidas.

La actual crisis financiera está considerada como la más intensa y profunda desde la depresión de la década de los años 30 en el pasado siglo.